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Anexo
La Entrevista
La
entrevista es una técnica de recolección de información que permite
profundizar en un fenómeno determinado, sea éste un tema relevante para
el investigador, una opinión o un problema detectado por él.
Generalmente las entrevistas comparten una estructura básica en la que
el investigador tiene las preguntas y el sujeto (o informante) da las
respuestas.
Las preguntas del investigador están contenidas en una pauta que ha
sido previamente definida en función de los intereses de la investigación
(conocer un fenómeno, la opinión de un personaje, etc.) De esta manera,
pueden encontrarse distintos tipos de entrevistas, según sea el grado
de especificidad de las preguntas que están contenidas en la pauta,
existiendo:
Entrevistas estructuradas, en las cuales el investigador realiza preguntas
específicas al entrevistado las cuales están determinadas a aquellas
contenidas en la pauta.
Entrevistas semi-estructuradas, en las que el investigador debe realizar
preguntas específicas al entrevistado, pero también tiene la libertad
de formular otras interrogantes para indagar en otros temas que le
interesan o bien profundizar en algunos aspectos mencionados por el
entrevistado.
Entrevistas abiertas, en aquéllas en las que el investigador solicita
información al entrevistado en función de interrogantes amplias en
relación al tema de interés y que le permiten profundizar en aspectos
relevantes de la información dada por el entrevistado.
¿Cómo
desenvolverse en una entrevista?
Las entrevistas, en general, siguen el modelo de una conversación entre
iguales, donde el investigador va introduciendo en forma paulatina las
preguntas en la conversación, e intentando establecer una relación empática
con el entrevistado.
En este sentido, el investigador debe favorecer un clima de entrevista
favorable a la autoexpresión de sus informantes, en la conducción de
una entrevista relajada, con tono de voz normal y dentro de un marco
de confianza e interés por las expresiones del entrevistado, unida a
un lenguaje en común.
Algunas estrategias que ayudan a lograr una buena entrevista son:
No expresar juicios personales a la información dada por el entrevistado.
Permitir que éste hable aunque no esté en el tema que nos interesa.
Prestar atención genuina en la comunicación y ser sensibles, sin salirse
del rol.
Discriminar cuándo y cómo preguntar.
Estimular
el recuerdo y mantener la atención del entrevistado en la situación
de entrevista.
Es
importante recordar que el entrevistador está interesado en las perspectivas
y opiniones personales acerca de los acontecimientos.
Cabe señalar además, que la relación con el entrevistado es una relación
entre personas y no con fuentes de datos, por lo que la información
otorgada por los sujetos informantes es personal y confidencial; en
caso de que el investigador desee difundir la información recolectada,
es necesario contar con el consentimiento expreso de los sujetos entrevistados.
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